Su pregunta había llegado a mis oídos, mi cerebro lo había procesado, buscando una respuesta ingeniosa pero no encontró ninguna. Era verdad. Toda mi vida quise verme con ellos, tener un aire de grandeza pero siempre ser humilde, tener una mirada penetrante pero al mismo tiempo ingenua y esquiva. Hacer de mi vida una filosofía y no seguir la recta trazada por alguien más. Tener la respuesta correcta siempre, tener el corazón abierto y los ojos vendados, saber que no es necesario decir basta para terminar sino tener la capacidad de levantarse y no mirar atrás. Siempre aspire a ser eso, mas ahora mi realidad es otra, mis circunstancias son otras, mi vida está en el camino que siempre fue para el final. El camino del plan c. Puedo hacer mucho, pero lo mucho que haga siempre estará opacado por lo que no hice y quizás jamás haga. Normalmente dicen que tengo que enfrentarme a lo que pase en mi vida. Si, eventualmente los caminos convergen en uno solo haciéndolo tedioso de seguir y caminar, pero siempre ahí esta ese señor de varios nombres, de diferentes creencias, ese señor que los ciegos ven y los sordos oyen. Si, ustedes lo conocen.
Y así los diferentes caminos de mi cabeza, de personajes atemporales, los amores anónimos, las palabras jamás dichas, los libros leídos, las lagrimas caducadas, los soles nocturnos y la adrenalina sedentaria me dejan añorando los días en donde todo era posible. Aun así mi mente divaga en todo lo que vivió, todo con lo que fantaseo. Mi cabeza es un bowl de menudencias rancias que ya forman parte del polvo. El suelo esta frio, la lluvia ha escampado. La suave brisa comienza a invadir mi espacio. Veo fotos de lugares, personas, momentos. Tiendo a recordar lo seguido después de cada foto, las risas, las lagrimas, los abrazos efímeros, las jodas indirectas. Quizás este atrapado en mi propia cárcel, de barrotes de plastilina y paredes de papel. Mi musa al Ver esto ríe y me dice:
-Me tienes a mí!, deja esa melancolía a un lado!-y su mano toca mi hombro.
-Si tan solo fueses mía- me puse mi sombrero y tome mi bastón- acompáñame, mi cordura se fue contigo, háblame de lo mismo, yo improvisare.
-Peso soy tuya! -mirándome sin pestañear- Siempre estaremos así, yo tan atemporal, y tu tan abnegado.
-Puede existir aquella posibilidad.
-Pero siempre te amare de la manera en que lo hago.
-Yo también lo hago.
-Entonces ¿que nos detiene?
-Nada
Enmudeció. Sus ojos miraron a otro lado caminamos en silencio hasta que hable.
-Serás el recuerdo que perdurara toda mi vida, no alcanzo a recordar el rostro de mi madre y se me escapa el nombre de mi padre, pero tú, estas aquí sin estarlo, vives estando muerta...
-Y aun así vivo en ti.
Seguí caminando saltando pequeños charcos de agua dentro del angosto callejón negro. Continúe mi camino y del otro lado la luz dorada del sol iluminaba las nubes grises.

Though you have gone from my life
You said that it would,
Now everything should be all right
Yeah should be alright.
Las decisiones que tomamos, tienen consecuencias.
ResponderSuprimirOjalá le des a tu vida el rumbo que necesita y le des el sentido que le hace falta.
Hacerlo anónimo sería un drama. Tú sabes.