-No estamos con el tiempo.
"Cada uno de nosotros vivía su tiempo como la placía, como asumía que era de hacerlo. Sin preocuparnos del resto. El tiempo dejo de correr para nosotros hace bastante, hace tanto que no recordamos cuando dejamos de contar o que era lo que contábamos.
-Amor, no estamos con el tiempo.
-Lo se
Era una noche buena como las anteriores. Los dos sentados en el patio de comidas repleto de personas. Gente iba, gente venia, gente gritaba gente corría. Había mucho que hacer, mucho que preparar. Los regalos no se envuelven solos, los pavos no se cocinan solos, seria bueno ¿no?. Familias sentadas cerca de ellos, hablando, riendo imaginando como serian sus regalos, discutiendo la manera en que iban a adelgazar después de todo lo que comerían.
-Hoy es noche buena amor-dijo ella mientras acomodaba su cabeza en el hombro de el.
-También lo se-dijo el prestando atención a todos los detalles alrededor de el.
-Recuerdas nuestra primera navidad en este mundo
"Como la he de olvidar, hace dos meses que nos habíamos casado. Nuestro árbol no era gigantesco ni tenia muchas bolitas de colores, ni guirnaldas pretenciosas, tenia 3 juegos de luces, estaban colgados los zapatitos míos de cuando era pequeño y los tuyos de cuando caminar se hizo tu costumbre. Era un arbolito de esos que no necesitan de mucho para estar hermosos. Lo habíamos comprado con nuestros ahorros. No alcanzamos a tener niños, lo se. Pero hubieran sido muy felices debajo de el como yo lo fui contigo mirando el ritmo de los foquitos".
Sumido en sus recuerdos, no se percato de que en el lugar habían pocas personas. Ya no había el bullicio de hace horas, pocas personas quedaban en el lugar y solo ellos dos sentados inamovibles cuales estatuas seguían sin apuro.
-Dormí bien -al fin dijo algo- soñé que estaba contigo bajo nuestro árbol
-Beth, yo lo recordaba.
-Fue ahí donde me metí entonces, aunque te faltaron muchas cosas, el olor a pavo y canela, los villancicos, el hombre de la radio deseándonos feliz navidad....
-Amor, tu siempre tuviste una excelente memoria, yo recuerdo lo que mi subconsciente define como importante
Ella beso los labios de el, ya casi no había nadie en aquel lugar, los lugares donde expendían comida ya estaba cerrados, la radio del centro comercial dejaba salir una canción navideña. Las voces eternas deseaban a todos felices fiestas mientras un piano y un arpa las acompañaban.
-Deberíamos regresar a esa navidad-dijo el finalmente cuando se aseguro de que no había nadie mas.
-Seria una buena idea.
"Existimos en aquellos lugares donde alguna vez vivimos. La navidad es diferente para los muertos, ella y yo lo sabemos"
Mientras el centro comercial quedaba lejos y mas lejos, ellos miraban las luces de su árbol desde abajo.
-Feliz navidad mi amor
-Feliz navidad
Nada los maravillaba mas, nada los encantaba mas. Sus manos se juntaron y fue ahí donde su atemporalidad comenzó.

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