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Carta a una señorita en Santo.

Te recuerdo, una vez más, que no tenía interés alguno en ser tu amigo. Quise ser tu amante, en toda la extensión de la palabra, del pensamiento y del deseo. Sabías bien que tu esposo no te hacía feliz, me lo dijiste entre pitos y copas, entre colillas de cigarrillos y el aroma del splash que usas para intentar aplacar el olor de los mismos. Te atemorizaba la frontalidad con la que te hablo, con la que aseveraba que quería ser mucho más de lo que otros han sido en tu vida. La última vez que nos vimos, tú estabas tan radiante y feliz hasta que soltaste lo que habías querido decirme hace unas horas.

-No creo que pueda dejar a Mateo -dices en un falso intento de honestidad- Hemos estado juntos desde segundo curso, sé que él es el amor de mi vida.
-¿Entonces por qué estás en mi cama, abrazándome y besándome como si él no existiera?
-Él no existe aquí, en este recodo de espacio y tiempo, solo estamos tú y yo -tomas mi mano y la pones alrededor de tu cadera- Como tampoco existe Rosalía aquí.

Katherine

Ya sabía yo que te encontraría en algún otro lado. Quizás nos veríamos de lejos y me saludarías de la mano, yo por educación respondería con el mismo gesto y te acercarías. Me saludas con un beso en la mejilla y yo sé que mi mente fantasearía contigo y nuestros posibles encuentros, nuestras posibles vicisitudes, nuestras idas y venidas. Quizás discutiríamos por cosas vacuas como la cama desarreglada, el piso sucio o por quien llevaría a Olivia al parque. Podré haber imaginado mucho más, si en algún momento te volviese a ver a lo lejos, como el sabor de tus labios, el olor de tu cabello, el sentido de tus palabras con ese acento que no es de aquí ni de allá. Creo que en algún punto, mientras veo esa posible realidad, te pido que seas mi esposa un día de lluvia luego de haberte llevado a la playa con alguna excusa compleja. Por hecho doy que tú te habrías dado cuenta de mis intenciones y habrías aceptado de lleno la invitación para luego sorprenderte de la lluvia mojando el anillo. Sé q…

Keeping Zippos

Dejaría a un lado todas mis creencias
Para dejar que regreses
que te quedes
que vivas a mi lado

Dejaría a un lado todas las palabras
para comenzar a hilvanar algo nuevo
algo sencillo
algo tierno

Dejaría perder mi razón en tu silencio
para entender tus latidos
tus mentiras
tus engaños

Dejaría que de un momento a otro desaparecieras
para tener que encontrarte
conquistarte
quererte
adorarte

Y aunque no quiera
Sé que así sería en cualquier realidad
ya que

Dejaría que te fueras con cualquiera
que te bese cualquiera
que te ame cualquiera
que te espere cualquiera
sabiendo que ya no seré yo.

Heaven Sends and Heaven Takes

Si entrara a un lugar atestado de gente, ella sería la primera persona que encontrarías a lo lejos. Su cabello ondulado sería lo primero en lo que te fijarías, sería imposible no seguirla con la mirada y escrutar cada paso que da, cada gesto que hace, cada sonrisa que suelta a medida que saluda a la gente. Es probable que te enamores de ella, siendo mas realista, que te cautive su forma de desplazarse por el mundo, derrochando alegría y amabilidad, aunque sabemos bien que las caras esconden lo que el corazón no enseña. Podrás ver que sobre su cabello un halo se sostiene en la nada y por debajo de esa mochila rosada hay un par de alas que se esconden del que no quiera ver mas allá. Indudablemente, es un ángel que solo suelta palabras sin verdades, que acepta el maquillaje para ocultar su verdad. Él la espera, sin caer en cuenta que ha caído en su trampa, fumando un cigarrillo del otro lado de la calle, no sospecha lo que el destino ha tejido para él. Enciende el segundo cigarrillo sabi…

Kissing Zephyrs

Quizas llames esta noche
pero desperdiciarías el tiempo
mis ganas de ti se fueron con el viento
Dime lo que tengas que decirme
y siéntete bien contigo misma
porque no sé si deba creer
cada palabra que sale de tu boca
Cada mensaje que deja tu mente
dejándome la tarea de buscar negativos

Y he tenido esta corazonada antes
He tenido estos sin sabores
puede ser que me equivoque
pero ¿qué mas se podré hacer?

Taparme los ojos
amarrarme la lengua
mientras pienso en sucesos
que destruyen mi mente
No creo poder seguir
No creo poder vivir así
la torre caerá
el mago abrirá mis ojos
El sol saldrá del suelo
y la justicia no me favorecerá
solo Céfiro
nos llevará
por caminos diferentes.

Killing Zeppelins

Te sentí casi mía
mientras te acurrucabas
en mi pecho y buscabas calor
Ahora entiendo el trasfondo
ahora entiendo la realidad de las cosas
no planeo bluffear más
tampoco me dejaré llevar por la furia
Te dejaré ser
Como se debe
Con tus ayeres y tus momentos
con tus sonrisas y silencios
con tus enredos y sin sabores
No busco entender algo,
Solo preciso ser.

Mis demonios hablan
y dicen la verdad
mi mente se agita
pierdo la tranquilidad

No pretendo quitarte la libertad
tampoco buscaré sacrificar la mía
así que lo mas razonable es dejarte ir
por mi cordura
por tu lado de la pagina
por mi sanidad mental
por el otro lado de tu cama.
Matar este zeppelin
antes de morir en él.




El Amor Verdadero

El amor verdadero espera
entre letrinas de bares viejos
entre canciones de verde 70
entre el gentío de la metrovía
entre betuneros, escondido detrás de periódicos
sentado sobre un banquito
olvidando lo que espera

El amor verdadero espera
entre mesas y jarras de cerveza
entre luces y asfalto
entre pitos e insultos
en el chuchaqui
entre las cosas pequeñas
que reavivan la memoria

El amor verdadero espera
en un casa vieja
escondido entre piedras y tapas
sobre el polvo, entre migajas
en la vereda, entre colillas de cigarrillos
en el café
en la mañana
donde alcanza la mirada
sin saber que está ahí.